Cómo detectar si un niño presenta problemas en la función visual

Uno de cada tres casos de fracaso escolar tiene que ver problemas en la función visual*, pero el 52% de los padres sigue sin saber que un problema visual no detectado puede ser la causa del fracaso escolar del menor**.

A pesar de ello, una vez que somos conscientes de que los problemas en la función visual se dan con bastante frecuencia, existen varias cuestiones que nos pueden llevar a pensar que un niño puede tener un problema de la función visual. Por ejemplo, si vemos que el niño es muy movido, tiene problemas de atención, o no consigue colorear un dibujo sin salirse de la línea, lo primero que se debería descartar es si estas señales se deben a un problema de la función visual.

Una vez que los niños ya saben leer bien, las pistas que nos pueden llevar a pensar que existe una disfunción visual son más evidentes, ya que si empiezan a tener un bajo rendimiento escolar esto debería ponernos en alerta y prestar atención a ciertos gestos o actitudes que nos podrían indicar un problema de visión.

Síntomas que pueden dar señales de que un niño tiene problemas en la función visual

Te indicamos a continuación algunos gestos o comportamientos que pueden ayudarte a detectar un problema visual del que el niño no es consciente y, por tanto, no nos esté diciendo que algo le ocurre.

Posturas o gestos que pueden señalar un problema de la función visual

Hay gestos físicos que los niños pueden hacer mientras realizan tareas cotidianas que podrían ser un indicio, por ejemplo:

  • Girar el cuerpo y/o el papel cuando lee y/o escribe
  • Acercarse mucho al leer o escribir.
  • Inclinar la cabeza hacia un lado cuando ve la tele o mientras estudia.
  • Cerrar un ojo o tapárselo cuando tiene que fijarse en un punto concreto.
  • Mover la cabeza en lugar de los ojos al seguir las líneas leyendo.
  • Seguir la línea con el dedo al leer.
  • Coger mal el lápiz.

picor de ojos y problemas en la función visual

Dolores y molestias

  • Se frota los ojos con frecuencia cuando realiza tareas prolongadas de cerca (haciendo los deberes, con el ordenador, etc.) y tiene escozor de ojos.
  • Le duele la cabeza cuando realiza tareas prolongadas de cerca.
  • Le molesta la luz frecuentemente.
  • A veces dice que ve borroso o doble cuando lee.

Gestos con los ojos

  • Entrecierra los ojos para ver la televisión o la pizarra.
  • En algunos momentos tiende a bizquear.

bizquear a veces puede indicar un problema en la función visual

Síntomas que podrían achacarse a problemas de atención o falta de interés

Es muy fácil que este tipo de síntomas nos lleven a pensar que un niño puede tener un problema de comprensión o de aprendizaje, o que no se esfuerza lo suficiente en sus tareas, cuando en realidad puede que tan solo indique un problema de la función visual al que es necesario diagnosticar y tratar. Algunos signos que nos pueden confundir con otro tipo de problemas y que son susceptibles de corrección o mejora con facilidad son:

  • Escribe con letra irregular, torciéndose y sin dejar el mismo espacio entre las palabras.
  • Cambia de lugar sílaba y confunde palabras parecidas.
  • Si le pedimos que lea un texto en silencio necesita ir vocalizando las sílabas. Al leer en voz alta, se salta frases o palabras.
  • Tras leer un texto, le resulta difícil explicar lo que ha leído.
  • Tiene dificultades para escribir en el papel lo que ve en la pizarra.
  • Lee demasiado despacio para su edad.
  • Pierde fácilmente la atención cuando realiza sus tareas, puede parecer falta de interés. Distrae a los demás.

Otros síntomas que podrían observarse al hacer actividades físicas

Hay otros síntomas que pueden asociarse a torpeza o falta de coordinación, cuando en realidad pueden tener que ver con problemas de la función visual:

  • Problemas de equilibrio, de coordinación al andar en bici, jugar en los columpios o hacer deporte, etc.
  • Dificultad al recoger o recibir la pelota.
  • En juegos con raqueta, dificultades a la hora de alcanzar la pelota.

Los niños considerados torpes, con movimientos ineficaces, que tropiezan con facilidad, que no les gusta hacer deporte, … suelen mostrar en un porcentaje bastante alto, ineficacia en los movimientos oculares.

En cualquier caso, además de ser los adultos quienes podamos observar algún indicio de problemas en la función visual en los niños, deberíamos enseñarles a cuidar su salud visual observando buenos hábitos de higiene visual. Debemos ser conscientes de que, a pesar de que se haya podido corregir su vista con gafas, puede que aún y todo exista alguna disfunción visual, por lo que deberemos tratar de ayudarles a detectar e informar de cambios en su visión, como por ejemplo, problemas para ver la pizarra, dolores la cabeza o cualquier tipo de molestias en los ojos.

En muchas ocasiones, hay problemas en la función visual que si se detectan a tiempo, se pueden corregir con un entrenamiento o terapia visual. En el caso de los niños, es especialmente importante tanto la detección temprana, como el comenzar estos entrenamientos o terapias visuales cuanto antes, ya que su sistema visual va madurando desde los 6 hasta los 12 años. Por lo tanto, es durante esta etapa cuando se debe consolidar una visión eficaz ya que esto incide directamente en un buen rendimiento escolar.

Fuentes:

*Según los datos del estudio El estado de la salud visual infantil en España, obtenidos gracias a las más de 3.700 revisiones a menores de entre 6 y 12 durante la campaña “Ver para aprender” de Visión y Vida

**Acorde con un estudio de Transitions Optical, el 52% de los padres sigue sin saber que un problema ocular no detectado puede ser la causa de un fracaso escolar.

http://somosoptometristas.com/el-desarrollo-de-la-vision-infantil/

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