Lynn Hellerstein: “Los optometristas comportamentales cambiamos la vida de las personas todos los días”

Nos encontramos en Gijón en la cuarta edición del congreso internacional de SIODEC. El nivel del programa se ve de lejos. Y nunca mejor dicho. La optometrista norteamericana Lynn Hellerstein se acerca a la mesa donde estoy sentada aprovechando un descanso del curso, previo al encuentro, que está impartiendo a los asistentes sobre El Poder de la Visualización para que le haga esta entrevista. Sus ojos claros brillan al hablar de su profesión y de los resultados que ha obtenido con sus pacientes, tras más de 30 años de experiencia clínica. Lynn habla en inglés pero sus gestos expresan mejor que sus palabras lo que quiere transmitir.

Entre sus publicaciones más destacadas –y muy recomendables- se encuentra el galardonado libro See it, Say it, Do it! (2012), que analiza el proceso de visualización y sus problemas en niños, o 50 Tips to Improve Sports Performance (2013), que propone diversos ejercicios para la mejora de la visión Deportiva. También es autora de diversos artículos científicos y divulgativos en publicaciones especializadas en Estados Unidos. Hablamos con ella de su libro, su trayectoria y sobre la vida, ya que sobre esto último siempre son bien recibidos unos buenos consejos.

– Antes de entrar en materia, ¿nos puede explicar qué es la visualización? – La visualización, a menudo, se explica como poder hacer una visualización en tu mente pero es mucho más que una imagen. Realmente es una aproximación multisensorial a las imágenes. Así que cuando tienes una experiencia puede ser que veas una imagen, que oigas un sonido, que sientas el viento, que sientas en tu cuerpo, olfatees un olor… Realmente la visualización implica todas las vías sensoriales.

– ¿Qué hace falta para tener una buena visualización? – Todo el mundo tiene la capacidad de visualizar. Para algunos esto es más fácil y para otros es un poco más complicado pero hay tres pasos fundamentales que te pueden ayudar a visualizar. El primer paso es estar relajado, el segundo paso es una respiración profunda y el tercer paso es construir la conciencia.

– ¿Qué idea principal está detrás de su trabajo y libro “Lo veo, lo digo, lo hago”? – Tú tienes una idea que tienes que ves en tu cerebro, luego la tienes que verbalizar a través del lenguaje y después la pones en movimiento, en acción. Por ejemplo, en los deportes, tú ves en tu cerebro que estás actuando como si fueras un atleta de élite. Tú lo dices en forma de lenguaje: “Soy un atleta magnífico”. Y hazlo se refiere a los pasos intermedios que tienes que poner en funcionamiento para realizarlo, desde el punto de vista práctico.

– ¿Cuáles son esos pasos? – Creamos lo que llamamos el Plan de Acción. Por ejemplo, un niño tiene que hacer los deberes en casa pero no le gusta hacer los deberes. Entonces, lo primero que hacemos es una visualización: ¿Cómo sería si tú hubieras terminado ya tus deberes? De forma que el niño se imagina que ya están hechos. Así que lo ve, lo dice: “Ya lo he hecho”. Y entonces, “hacerlo” quiere decir empezando por el último paso: “Ya he terminado”… ¿Cuales son los pasos anteriores para haber conseguido esa meta?

Por ejemplo, terminar las matemáticas, leer de la página 5 hasta la 10, estudiar el deletreo, sentarse a hacer los deberes a una hora determinada… Así que le ponemos horas y fechas de la misma manera que las grandes empresas tienen una visión de su proyecto, una misión que ellos verbalizan y el plan de acción es cómo conseguir tu visión. Así que imagina lo que significa dar a los niños estas herramientas en unas edades tan tempranas, herramientas para estar más organizados y estar más contentos sobre lo que están haciendo.

– ¿Cuál es el resultado de este método? ¿Nos puede poner un ejemplo? – Grace era una niña con muchos problemas de aprendizaje. Ella no podía hacer sus trabajos, no quería hacer los deberes ni terapia visual y la madre estaba desesperada con la situación. Nosotros hicimos una visualización con Grace y en esta visualización la niña se veía con los deberes ya terminados. Y le pregunté: “Grace, ¿esto cómo es para ti?” Y la niña contestó: “Yo soy responsable”. Así que lo vio y lo dijo.

Después nos sentamos con su madre y la pequeña y escribieron un esquema de todas las cosas que ella tiene que hacer por la mañana y por la tarde cuando llega del colegio. Y esa lista se convirtió en la lista de responsabilidades de Grace y ella iba firmando con sus iniciales cada vez que hacía una de esas actividades y se enfadaba si su madre hubiera firmado alguno de esos recuadros por ella. Grace sabía que era su responsabilidad y su trabajo. Y la niña escribió buen trabajo en la parte superior de la hoja, aunque “trabajo” lo escribió invertido y hacia la izquierda.

Estaba tan contenta de poder llevar su carpeta de responsabilidades, su hoja de registros, y estaba tan contenta de ser responsable de su trabajo que en ese proceso se hizo responsable de su trabajo y ahora mismo lo está haciendo sola.

– Entonces ¿podemos afirmar que la motivación y la intención es clave para conseguir el éxito en la terapia visual? – Sí, es una de las partes más importantes: hacer a la gente responsable de sus propias acciones. Ganar Puedes ser muy buen estudiante pero si te ves a ti mismo como alguien que no es muy listo… Eso va a impactarte y va a impedir que rindas en la vida a tu máximo potencial. Y si no eres muy buen estudiante pero tienes muy buena actitud, y piensas que eres muy inteligente, vas a seguir intentándolo y en el proceso de seguir intentándolo vas a aprender y vas a terminar teniendo éxito. Ganar confianza de forma que puedan tener éxito ya que muy a menudo se sienten muy frustrados. Los niños con problemas de aprendizaje se sienten avergonzados y -a menudo- se rinden y tiran la toalla. Así que la programación en sus mentes es muy importante para la escuela, para los deportes y para la vida.

– ¿Qué patologías pueden ser consecuencia de una mala visualización? – Muchos de los niños y adultos que vemos no son capaces de hacer visualizaciones o no son capaces de usar las herramientas adecuadamente o las usan de forma muy negativa. Por ejemplo, un atleta se visualiza fallando cuando va a dar una patada a la pelota. Si es muy bueno en visualizaciones pero es muy negativo…. Si sigues pensando que vas a fallar, que vas a fallar, que vas fallar… Terminas fallando. Así que mucha parte de nuestra terapia es enseñar a la gente cómo jugar con sus propias imágenes mentales de forma que sean poderosas y que les ayuden para el aprendizaje y para la vida.

– Durante el curso previo al congreso de SIODEC ha dicho que lo único que podemos controlar en la vida son los pensamientos, ¿nos lo puede explicar? – Muchos de nosotros pensamos que podemos controlar muchas cosas en nuestra vida. Puedes controlar a tus hijos o lo que pasa en tu vida pero en realidad lo único que realmente podemos controlar en nuestra vida son los pensamientos en nuestra mente.

– ¿Cómo influye en el aprendizaje? – Lo primero que tenemos que recordar es que la visión está en el cerebro. Si miramos como la gente lee, los buenos lectores no ven las letras impresas en el papel. Lo que ven es una película de lo que está sucediendo dentro de su cabeza, pero esto no ocurre para todo el mundo. Cuando una persona te dice que leer es super aburrido es porque, lo mas seguro, es que no están consiguiendo ver esa película o esas imágenes dentro de su cerebro. Solamente ven las hojas impresas en el papel y las hojas impresas en el papel son aburridas.

Entonces, tú puedes ayudar a enseñar a una persona a que esas letras impresas en el papel se conviertan en una película dentro de tu cerebro. Por ejemplo, podemos ayudar a los niños con el deletreo viendo en una pantalla mental como se escribe la palabra y deletrearla, o para recordar los datos matemáticos más básicos o cómo se pueden calmar y relajar antes de hacer un examen.

Muchos niños tienen ansiedad antes de los exámenes. Y aunque se saben las asignaturas y el tema, justo cuando se ponen en esa situación de ansiedad no pueden demostrarlo. Usando la visualización pueden bajar ese nivel de ansiedad y, entonces, acceder a la información que hay en el cerebro y demostrarlo en el examen.

– Entonces, ¿reentrenamos el cerebro con la mirada? Estamos reentrenando el cerebro constantemente y las nuevas investigaciones en neuroplasticidad cerebral nos demuestran que podemos reentrenar el cerebro a cualquier edad. Hay muchos estudios que demuestran que la relajación, las visualizaciones, la meditación realmente cambian el cerebro a nivel estructural y por lo tanto cambian el rendimiento y el comportamiento humano.

– ¿Independientemente de que esa persona tenga un problema de aprendizaje o de visión? Absolutamente. Piensa en la gente que ha tenido un ictus cerebral que pierde el funcionamiento de un brazo, una pierna o el lenguaje. Y esa gente puede volver a hablar y a usar su brazo y su pierna porque vuelven a aprender o vuelven a reconstruir los circuitos cerebrales. Así que aunque estés diagnosticado con problemas de aprendizaje, Trastorno por Déficit de Atención por Hiperactividad, autismo… Así que puedes mejorar el funcionamiento cerebral de estos niños a pesar de su diagnóstico.

Trabajo con adultos con lesión cerebral por accidentes de tráfico y a menudo mejorar su capacidad lectora, su capacidad de hacer seguimientos, volver a hacer su trabajo, la coordinación ojo-mano para los deportes… Y aún así siguen teniendo lesión cerebral pero mejoran. Así que no permitamos que las etiquetas nos detengan, nos paren o nos impidan mejorar en la vida. Esto es la vida.

– Tenemos el honor de que inaugure la IV edición del Congreso Internacional de SIODEC, además de dar el curso previo al congreso donde ha hablado sobre el poder de la visualización ¿Cómo afecta a la visión las conmociones traumáticas en el deporte? – Estamos viendo muchos niños y muchos adultos que están sufriendo contusiones como consecuencia de la práctica de deportes como fútbol, béisbol, baloncesto, bailar o que se caen del columpio en el parque. Incluso estamos viendo niños que ya han tenido dos o tres contusiones cuando cumplen los nueve años. Estamos viendo adultos que han llegado a tener hasta 20 contusiones en la cabeza y que ahora ya no pueden tener ningún trabajo porque los despiden de todos pero creen que deberían seguir practicando deporte. Así que hay muchas técnicas magníficas en el campo de la optometría como, por ejemplo, las gafas, los prismas, los tintes… Y todas estas técnicas pueden ayudar a estos pacientes a curarse y a volver a la vida más normal que tenían antes.

– ¿Qué retos tiene la optometría comportamental? – La optometría tiene muchos retos y probablemente estos son diferentes en EE.UU que aquí en España. En Estados Unidos estamos bien establecidos, tenemos mucho reconocimiento, practicamos nuestro trabajo con licencia y de forma habitual pero el gran reto es la educación.

Nuestro reto es que los padres y los maestros entiendan que un niño puede tener problemas visuales aunque su agudeza visual sea del 100%. También hacer formación con médicos y que la gente entienda la importancia de la rehabilitación visual después de una enfermedad y de una lesión… Así que pienso que nuestro reto número uno es la educación de padres y profesores sobre la importancia del trabajo en la ruta visual

– ¿Cómo valoraría la optometría comportamental en España? – Por la experiencia que estoy teniendo en el congreso de SIODEC, el nivel es impresionante. Hay gente muy entrenada, muy motivada y con un nivel muy alto con ganas de aprender. Estoy muy contenta con todo lo que estoy viendo.

Y a nivel mundial, ¿cuál es la situación de la optometría comportamental? Alrededor del mundo, en general, la optometría todavía está a un nivel muy básico. En este campo, quizá los Estados Unidos, Canadá y Australia sean los más avanzados en este ámbito, sobre todo en credibilidad a nivel social, ya que en muchos países ni siquiera existe el término “optometría”.

La mayoría de los optometristas en estos países están trabajando de ópticos en lugar de optometristas, mientras que en Estados Unidos nosotros tratamos trastornos del ojo, podemos prescribir medicaciones y prescribir recetas. Así que hay mucha diferencia laboral de un país a otro.

No obstante, en el campo de la Optometría Comportamental y del Desarrollo estoy muy entusiasma sobre el crecimiento que está teniendo a nivel mundial pero, aún así, necesitamos muchos, muchos, muchos más optometristas.

– ¿Qué consejos le daría a las nuevas generaciones de optometristas? – Los concejos que les doy a los nuevos optometristas son tres: formación, buscar un mentor o maestro y convertirte en un optometrista comportamental. Es el campo más apasionante y que más placer me ha dado que yo conozco. Nosotros cambiamos las vidas de las personas cada día. Así que yo lloro todos los días.

Fuente: http://www.optisoop.com/centro-conocimiento/optometrista-comportamental/